🗣️ Los pleonasmos y por qué debemos
conocerlos
¿Alguna vez has dicho “subir para
arriba” o “salir afuera”? Si es así, no te preocupes —nos ha pasado
a casi todos—, pero estas expresiones son ejemplos de algo que en lingüística
se llama pleonasmo. Y aunque muchas personas los usamos sin pensar, entender
qué son nos ayuda a comunicarnos con más claridad y precisión en el lenguaje
escrito y hablado.
📌 ¿Qué es un pleonasmo?
El término pleonasmo proviene del
griego pléonasmós (“exceso”) y se refiere al uso de palabras redundantes
o innecesarias en una frase, es decir, cuando una expresión puede entenderse
perfectamente sin algunas de sus partes.
Según la Real Academia Española,
el pleonasmo es el empleo de vocablos que no aportan información adicional a
una oración, porque el significado ya está implícito en otras palabras de la
misma frase.
👉 En otras palabras:
➡️
Lo que quieres decir ya se entiende sin esas palabras extra.
🤔 ¿Por qué debemos evitar los pleonasmos?
En el lenguaje formal y escrito, el uso
de pleonasmos puede:
- 💬 Debilitar tus textos al hacerlos
menos precisos.
- 📉 Distraer al lector con palabras
innecesarias.
- 📚 Reducir la calidad de tu
comunicación escrita.
Por eso, aunque estos casos aparezcan
mucho en el habla diaria —incluso sin que nos demos cuenta— no son
recomendables en redacción académica o profesional.
📋 Ejemplos comunes de pleonasmos
Aquí tienes expresiones que a menudo
usamos sin pensar —y que puedes evitar para mejorar tu escritura—:
📌 Frases con redundancia innecesaria
- “Subir
para arriba” → Subir ya implica moverse hacia arriba.
- “Salir
afuera” →
Salir ya quiere decir moverse hacia afuera.
- “Entrar
adentro” →
Entrar ya describe ir hacia adentro.
- “Lo
vi con mis propios ojos” → los ojos ya son tuyos; “propios” es redundante.
- “Completamente
gratis” →
Gratis ya indica que no se paga nada.
- “Un
viejo anciano” → “anciano” ya implica edad avanzada.
🔹 Nota: En algunos contextos, estos pleonasmos se usan
expresivamente o con intención literaria, pero en escritura formal deben
evitarse.
✍️ Uso literario vs. uso incorrecto
Aunque muchas veces se considera que los
pleonasmos son un error, en literatura o poesía pueden usarse de manera
consciente para enfatizar una idea o expresar una emoción. Por ejemplo:
“Lo vi con mis propios ojos.” puede resaltar la experiencia personal
con fuerza emocional.
👉 La clave está en la intención comunicativa: si la
redundancia aporta intensidad o estilo literario, puede estar justificada; si
no, solo desgasta tu mensaje.
📌 Cómo identificarlos y evitarlos
Para detectar pleonasmos, pregúntate:
❓ ¿Se
entendería la frase sin una de las palabras?
➡️
Si la respuesta es “sí”, probablemente estás frente a un pleonasmo.
📌 Ejercicio rápido:
“Planes de futuro” → ¿Tiene sentido solo con “planes”?
Sí, porque los planes ya implican futuro.
🧠 ¿Siempre son negativos?
No necesariamente. En el habla cotidiana
e incluso en ciertos géneros narrativos, los pleonasmos pueden servir para dar
ritmo, enfatizar o reforzar una idea. Pero en textos formales o académicos es
mejor evitarlos para mantener claridad y elegancia en la escritura.
💬 Conclusión
El pleonasmo es una figura de
expresividad que puede reforzar una idea, pero cuando se usa sin intención
estética puede empobrecer el lenguaje. Conocerlo te ayuda a:
✔️
Escribir con más claridad.
✔️
Ser más consciente de tus elecciones lingüísticas.
✔️
Evitar errores comunes que distraen al lector.
📝 Tu turno
✨
¿Recuerdas haber usado alguna de estas expresiones?
✨
¿Te
das cuenta de pleonasmos que usas sin querer?
🗨️ Escríbelo en los comentarios y comparte cómo los vas
evitando en tu día a día! 🌟


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